¿Cómo apoya la orientación educativa a nuestros hijos y a nosotros como padres en la etapa infantil?

Estimados papás y mamás

La educación de nuestros hijos pequeños es una labor emocionante, pero a la vez desconcertante porque también surgen algunas dudas sobre si se están haciendo bien las cosas, ¿Cómo poner límites?, ¿Estamos haciendo lo mejor para nuestros hijos?, ¿Cómo hacer que desarrolle mayor independencia? Son solo algunas de las preguntas que pudieran aparecer durante el proceso de crianza. ¡Pero no estamos solos! Los centros de atención infantil cuentan con profesionales de la orientación que son un gran apoyo tanto para los niños como para los padres.

La orientación es espacio para compartir y aprender juntos

Los talleres para padres de familia es una de las maneras más prácticas y efectivas en que la orientación nos apoya como padres. Estos talleres son espacios para compartir con otros padres y madres y hablar sobre nuestras preocupaciones en relación a la crianza, apoyados por un orientador. Lo novedoso está en que no se asiste a tomar clases donde alguien nos da la receta de qué hacer, sino que el conocimiento se construye a través del compartir de experiencias.

Como señala Monarca (2013): "La horizontalidad como una característica clave en el desarrollo de comunidades de aprendizaje [...], genera un clima de confianza en el que se puede hablar, opinar, comentar problemas, etc.; a partir de los cuales poder ir definiendo un marco de comprensión útil para que los padres y las madres en sus vidas cotidianas puedan valerse de él" (p. 121).



¿Qué temáticas se abordan?

Los temas los sugieren los propios padres y madres que asisten de acuerdo a sus necesidades e intereses. Algunos muy recurrentes son los siguientes:

Cómo poner límites

Desarrollo del lenguaje

Fomento de la autonomía

Formas de estimular a nuestros hijos

Manejo de emociones

El sueño infantil

¿Cómo son las sesiones de trabajo?

La acción y la participación es lo central en estos talleres para padres y madres. Algo de lo que se puede hacer en estas sesiones es:

Examinar hechos cotidianos en pequeños grupos

Compartir las estrategias que nos han funcionado

Estudio de casos sobre interacciones familiares

Autoevaluar mi práctica de crianza

Sugerir nuevas maneras de enfrentar los retos que se presentan

Lo más importante es que se parten de situaciones reales y nos disponemos a escuchar cómo otros padres solucionan problemas similares. Como afirma Monarca (2013) "Han considerado muy positiva la posibilidad de participar, de ofrecer sus opiniones y experiencias" (p. 121).



Se beneficia toda la familia

Estos espacios de compartir nos permiten:

Sensación de estar acompañado y apoyado

Crecer nuestro repertorio de estrategias educativas

Crecer en confianza como padres o madres

Colaborar de forma más asidua en las actividades de la escuela

Resolver mis dudas con un profesional

Conocer más sobre el desarrollo infantil

Pero lo más importantes es que este esfuerzo se verá reflejado en nuestros hijos, que gozarán de padres con mayor seguridad y preparación para acompañar su crianza.

¡Anímense a participar!

Si la escuela a la que asiste tu hijo organiza un taller para familias, no lo dudes y apúntate. Será una buena oportunidad para crecer como padres y madres, en un ambiente con personas con las mismas inquietudes e intereses que tú. Recuerda que, en la educación de nuestros niños, ¡la unión hace la fuerza!


Referencias

Monarca, H. A.,  (2013). Trabajo colaborativo con padres y madres. Ámbito de actuación desde la orientación educativa. Revista Española de Orientación y Psicopedagogía, 24(3), 114-123. 

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